Licenciada Rita Patafio

Licenciada Rita Alejandra Patafio

Licenciada en Psicología con orientación en Psicoterapia psicoanalítica


Artículos






Trastorno del pánico - Lic. Rita Alejandra Patafio

Aprende técnicas de relajación


• Cuenta algo en tu ambiente mientras estas teniendo el ataque, por ejemplo los cuadros del piso. Esto te distraerá inmediatamente.

• Nota que siempre sobrevives de un ataque, de esta manera cuando te vuelva a ocurrir nuevamente, podras decirte a ti mismo ¡Ahha! Solo es un ataque de pánico, ya pasará.

Estudiar el origen de tus episodios de Pánico, buscar la causa de esas crisis de Angustia, te ayudara a comprenderla, parece irónico pero debemos agradecerle a nuestros ataques de pánico, y verlos como nuestros aliados, porque son un llamado a cambiar situaciones de nuestra vida, de las cuales nos sentimos inconforme. Si padecés de algunos indicadores que te digan que tu Yo ,no está pudiendo sostener tu calma, buscá ayuda profesional, con un psicoterapeuta especializados en Ansiedad,el cual podrá construir junto a vos ,un puente que te ayude a vislumbrar la salida hacia una vida plena.



Control de la respiración



Uno de los síntomas de ansiedad es la respiración superficial, es posible que te encuentres, de repente, bostezando incontroladamente o suspirando profundamente de forma continua. En el momento en que seas consciente de esto es recomendable practicar una sencilla técnica que puedes practicar en cualquier lugar: el control de la respiración.

1- Inspira por la nariz en lugar de por la boca.

2- Respira suave y profundamente varias veces. Nota como se ensancha el abdomen en la inspiración y cómo se estrecha en la exalación.

3- Haz un par de inspiraciones profundas por la nariz seguidas de exalaciones lentas y suaves por la boca.



Respiración diafragmática



Esta técnica necesita de un poco más de entrenamiento y de un lugar tranquilo donde puedas concentrarte para llevarla a cabo.

1- Colócate en una posición cómoda e intenta relajar los músculos.

2- Sitúa una mano en el pecho y otra sobre el estómago.

3- Toma aire lentamente por la nariz llevando el aire hasta la mano que tienes en el estómago. La mano del pecho debe quedar inmóvil.

4- Cuando consigas llevar el aire hasta allí, retenlo durante un par de segundos.

5- Suelta el aire poco a poco por la boca, de manera que sientas como se va hundiendo el estómago y la mano del pecho sigue inmóvil.

6- Repite varias veces este ejercicio.



Dejar la mente en blanco



Esto que parece imposible es un poco más fácil de conseguir si lo intentamos mientras estemos haciendo los ejercicios de respiración. Los pensamientos surgen sin darnos cuenta muy a menudo. Con esta técnica no vamos a eliminarlos, pero sí que puede ayudar a que mantengamos una cierta distancia con ellos.

1- Escoge uno de los ejercicios de respiración propuestos.

2- Mientras lo estás realizando, concéntrate sólo en tu respiración.

3- Cuenta las exalaciones lentamente, al ritmo que se producen. Es decir, inunda tu cerebro con el número “uuuuuuuuno” en la primera, y así sucesivamente.

4- Intenta llegar hasta el número cinco.

5- Si algún pensamiento cruza por tu mente, pon el contador a cero.

6- A medida que vayas dominándolo, ves aumentando el número de respiraciones con la mente en blanco.



Entrenamiento autógeno de Schultz



Entrenamiento autógeno de Schultz

Este entrenamiento en relajación es uno de los más usados en terapia psicológica y, a su vez, uno de los más amplios. Aquí vas a encontrar una versión reducida del entrenamiento, apta para llevarla a cabo en un tiempo más o menos corto.

1- Escoge un lugar cómodo y tranquilo donde no te distraiga nada.

2- Cierra los ojos y respira profundamente.

3- Con cada exalación repite mentalmente “estoy relajado, cada vez más tranquilo”.

4- Fija tu mente en tu pierna derecha y concéntrate en su calor. Ves relajándola lentamente a medida que te repites “mi pierna derecha está relajada, cada vez más”.

5- Cuando esa extremidad esté relajada, pasa a la pierna izquierda y repite el ejercicio. Continua después con el abdomen, los brazos y el cuello.

6- Cuando tu cuello esté relajado pasa a la cabeza. Concéntrate en ella y repite “mi cabeza está despejada”. En este momento todo tu cuerpo debería estar sumido en un estado de relajación.

7- Respira hondo antes de abrir los ojos. Retén esa sensación de relajación y, antes de levantarte, estira los músculos y activa tus sentidos.



Relajación Muscular Progresiva de Jacobson



Este ejercicio requiere de una dedicación de tiempo algo mayor que los anteriores, así que hazlo sólo cuando tengas una media hora para dedicarle. Intenta hacerlo cada día, notarás los resultados.

1- Estírate en un lugar cómodo y relajado. Intenta que no haya interrupciones o molestias.

2- Concéntrate en la respiración. Inspira profundamente y exala lentamente hasta que te sientas algo más relajado.

3- Concéntrate en tu pie derecho. Visualízalo en tu mente y ténsalo. Aprieta los dedos y provoca una gran tensión en tu pie derecho.

4- Cuenta hasta 5 y relaja los músculos del pie.

5- Concéntrate en la sensación de relajación del pie.

6- Haz lo mismo con tu pie izquierdo. Cuando lo hayas hecho continua con tus piernas, tus rodillas, las caderas, el abdomen, los brazos, las manos, los hombros, el cuello y la cabeza.

7- Cuando llegues a la cabeza atiende especialmente a la relajación de las mandíbulas, el cuero cabelludo, las sientes y la frente, puesto que son zonas que suelen acumular mucha tensión.

Visualización



Este ejercicio combina las técnicas de relajación con las de meditación.

1- Busca un lugar cómodo y donde no te puedan interrumpir.

2- Apaga la luz e ilumina el espacio con una luz suave y agradable para ti.

3- Pon música relajante a un volumen bajo, suficiente para que puedas escucharlo.

4- Cierra los ojos y concéntrate en tu respiración. Siente como el aire entra por tu nariz y sale por tu boca.

5- Piensa en un cielo azul. Siente la energía que te da el sol, focaliza tu atención en el sentimiento que te provocan los días así.

6- Disfruta de la visión del cielo durante un rato.

7- Añade a tu visión el mar. Escucha el sonido de las olas.

8- Inunda tu cerebro con esa visión y concéntrate en los sentimientos que te provoca.

9- Cada vez estarás más relajado. Cuando lo consigas, visualízate a tí mismo, en ese mismo paisaje, tumbado en la hierba o sobre la arena de la playa. Sin nadie a tu alrededor.

10- Disfruta de la sensación de relajación y paz que te inunda durante unos minutos.

11- Visualízate a ti mismo levantándote en el paisaje y empieza a estirar los músculos del cuerpo. Poco a poco y sin abrir los ojos.

12- A medida que vayas estirando ves tomando conciencia de nuevo de la música que te envuelve y, cuando estés preparado, abre los ojos de nuevo.



Visualizate estando

Bien




Ubicacion del Consultorio de la Licenciada Rita Alejandra Patafio

Dirección:
Colombia 295, Villa Martelli,
Vicente Lopez,
Bs. As., Argentina.

Teléfono de la Lic. Rita Alejandra Patafio

Celular:
1565045228

E-mail de la Lic. Rita Alejandra Patafio

E-mail:
aldivanderita@gmail.com





Diseñadora Web: noeliataboadavega@gmail.com

2015